El entorno natural del Caserío de San Pedro está formado por praderías, pomaradas y arbolado autóctono. Cuéntan con excelentes vistas al desfiladero del río
de las Cabras, a la sierra de Cuéra y al valle de Caldueño se encuéntra muy próximo a los Picos de Europa (15 Km. a Arenas de Cabrales y una distancia
similar a los Lagos de Covadonga). Pero, al mismo tiempo, está muy cerca (aproximadamente 10 Km.) de las playas de Barro y Niembro, Celorio y San Antolín.
En cualquiera de los senderos que pueden recorrerse tanto en la sierra de Cuéra como en el valle de Caldueño, los visitantes podrán disfrutar de la paz y del silencio,
junto con el repiqueteo de las esquilas o lloqueros, los cantos de cucos, mirlos, petirrojos, zorzales y ruiseñores; o el murmullo de las fuentes y pequeños torrentes,
que surgen de las rocas calizas y vuelven a esconderse en escasos metros. Encinas, robles y castaños centenarios, sobre un mar de helechos, brindan sombra al caminante
y proporcionan infinitos matices de verde, que se tiñen de ocres, rojos y amarillos al comenzar el otoño. Nogales, avellanos, manzanos y cerezos; acebos, abedules y
alisos; viven armoniosamente con el boj, el brezo, las zarzamoras, los tojos y, por supuesto, una gran cantidad de setas comestibles que hacen de nuestra zona las
delicias de los micólogos.
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